Firmas por Udesa firmar ahora

Al señor Rector de la Universidad de San Andrés
Miembros del Board de la Universidad de San Andrés
Senado de profesores de la Universidad de San Andrés

Somos un conjunto de miembros - estudiantes y graduados- de la comunidad educativa de la Universidad de San Andrés. La situación hondamente dolorosa de la renuncia del profesor Carlos H. Acuña -profesor histórico y emblemático, además de hombre generoso y profundamente comprometido con formación integral de los alumnos- y el gravísimo diagnóstico institucional que motivó su apartamiento del cuerpo de profesores full-time de nuestra casa fue el disparador necesario para que los miembros de la comunidad nos convocáramos para crear diagnósticos, pensar soluciones en conjunto, y proponer cambios constructivos para el buen funcionamiento de la Universidad.
La renuncia del profesor Acuña no constituye un hecho aislado. Viene a coronar una senda de deterioro institucional que San Andrés viene transitando desde hace años. Es la gota que rebalsó el vaso, aunque, naturalmente, para cada quien esta gota tendrá el nombre de una situación desagradable o de la renuncia de un profesor querido.
Como bien sabemos, en los últimos siete años, la Universidad ha perdido dieciséis profesores de tiempo completo (si bien los casos más notorios del último tiempo fueron el de Juan Tokatlian y Roy Hora, la lista abarca a J.J. Cruces, Roberto Dvoskin, Paula Alonso, Pablo Solernó, Álvaro Fernández Bravo, Daniel Carando, Lila Caimari, Cristina Motta, Mariano Palimidessi, Francisco Díaz Hermelo, Silvina Gvirtz, esto sin mencionar casos más viejos como Ignacio Zalduendo, Carlos Pérez Llana, Jorge Dotti, Juan Carlos Torre, Carlos Strasser, Roberto Russell y personal de apoyo invaluable como las bibliotecarias Irene Münster y Mariela Frías).
También sabemos que los académicos no son “recursos” sustituibles; la incorporación de otros no subsana el problema de fondo: San Andrés ha perdido la capacidad de retener a los recursos que constituyen el corazón de cualquier comunidad académica de excelencia: sus profesores-investigadores. Al mismo tiempo, cabe resaltar que varios profesores que comparten este diagnóstico y el descontento que el mismo implica, cuyos nombres no podemos revelar en esta carta por obvias razones, manifestaron en privado a varios de nosotros su voluntad de dejar la institución ni bien tengan la oportunidad de hacerlo. Esperemos que ese resultado no termine dándose.
En el caso puntual del profesor Acuña, preocupa especialmente su rol central en la gestión de la Maestría de Política Pública de la Universidad. Desde su inicio, la MAPP se caracterizó por un altísimo nivel académico, un trabajo siempre de excelencia, y un marcado pluralismo. Sólo en ese marco resultó posible avanzar en el conocimiento profundo del funcionamiento político e institucional del Estado y la sociedad. El Prof. Acuña ha sido sin duda uno de los principales artífices de ese ámbito. Es preocupante que el alejamiento del Prof. Carlos Acuña, sumado al de otros profesores de primerísimo nivel que han pasado por la MAPP y que hoy ya no están, repercuta negativamente en la apreciación que de ella se tiene en el ámbito académico, político, y en la sociedad, lo cual claramente afecta también a los graduados de la misma.
Este genuino vaciamiento institucional evidencia serias deficiencias en la forma de gobierno de la Universidad. En concordancia con los motivos de la renuncia del profesor Acuña, hay fuertes presunciones de que esta gestión descuella por sus modalidades autoritarias, arbitrarias e irrazonables, visibles, por ejemplo, en la decisión deliberada de quitar peso a órganos fundamentales del gobierno colegiado de UdeSA como el Consejo Superior y el Senado de Profesores o en la lisa y llana censura de un debate sobre la legalización del aborto organizado por una de las asociaciones estudiantiles a manos de la acción unilateral -por fuera del propio órgano del que forma parte- de un miembro del Board.
Queda claro, además, que la sanción de las posturas que no convergen con las directivas rectorales y del Consejo de Administración son sancionadas, aun cuando el “disidente” sea un profesor de la categoría máxima (plenario).
Creemos que este grave diagnóstico institucional evidencia que UdeSA ha tomado un rumbo que se distancia (tal distancia es el motivo de la renuncia de Carlos) abismalmente del proyecto educativo que inicialmente intentó encarnar. San Andrés, como lo expresa su declaración de misión y valores “promueve el debate orientado a la libre y honesta búsqueda de la verdad, sin intenciones proselitistas (...) Aspira a que sus integrantes asuman un liderazgo al servicio de la comunidad y del país, que se caractericen por tener una mente abierta e inquisidora, que sean solidarios con todos los miembros de la sociedad, y que exhiban integridad moral, espíritu conciliatorio y respeto por la diversidad”. Es decir, pretende realizar un proyecto académico pluralista, un modelo de Universidad inédito en Argentina - el de un liberal arts college-, en el que alumnos y profesores constituyan una genuina comunidad animada por objetivos comunes de excelencia científica y rectitud ética. Es preocupante que el estado actual de la Universidad pareciera encarnar a las claras la rotunda traición a estos ideales.
Creemos que los miembros del Consejo de Administración deben anoticiarse de esta gravísima situación y reformular de fondo el modo en que se gobierna San Andrés. El primer paso sería respetar los mecanismos institucionales de frenos y contrapesos ya existentes. Pero también tenemos la convicción de que las autoridades son responsables ante aquellos cuyos intereses representan. Y los máximos interesados en preservar la calidad educativa de UdeSA somos sus alumnos y sus graduados, cuya representación institucional es nula en el caso de los primeros e insuficiente en el caso de los segundos.
Por lo demás, la sola evaluación de una gestión por su éxito financiero -reduciendo la lógica universitaria a una lógica empresarial- nos parece completamente errada. Las autoridades deben hacerse responsables de todo lo que ocurre bajo su gestión, y en este marco les pedimos sobre todo que den explicaciones sobre la forma en que la Universidad es gestionada, y qué tipo de medidas se están llevando adelante, si es que algunas, para detener el deterioro institucional que significa la pérdida de profesores tan valiosos como los mencionados anteriormente en esta.
Sin otro particular, los saludamos y estaremos atentos a la espera de respuestas, al mismo tiempo que nos vemos siempre abiertos al diálogo

Firma La Campaña

Firma con Facebook
O

Si ya tienes una cuenta de acceso, de otra manera proceder a la matriculación y llenar los campos de abajoo.
Nombre de usuario, e-mail y la contraseña será de su cuenta, por lo que pueden firmar campañas de otros después de registrar.

Privacidad en los motores de búsqueda? Puede utilizar un apodo:

Cuidado, el e-mail tiene que ser válido para poder convalidar tu firma, sino será anulada.

Confirmo el registro y acepto Uso y limitaciones de los servicios

Confirmo que he leído la Política de privacidad

Acepto el procesamiento de datos personales

Tablón De Anuncios

Quién ha firmado esta petición también ha visto estas campañas:

Firma La Campaña

Firma con Facebook
O

Si ya tienes una cuenta de acceso

Comment

Confirmo el registro y acepto Uso y limitaciones de los servicios

Confirmo que he leído la Política de privacidad

Acepto el procesamiento de datos personales

Objetivo de la campaña
2 / 1000

Firmas Recientes

Información

Operación AcuñaPor:
Escuela y EducaciónIn:
Destinatario de la campaña:
Alumnos y graduados de la Universidad de San Andrés

Etiquetas

udesa

Comparte

Invita a los amigos de tu agenda

Códigos Para La Incorporación

URL directa

URL para html

URL para forum sin título

URL para forum con título

Widgets